SpaceMouse Wireless

SpaceMouse Wireless, analizamos el ratón 3D de 3Dconnexion

Cuando hablamos de diseño 3D, hay algunos elementos que nos pueden hacer la vida mucho más fácil. Uno son las tabletas gráficas para poder pintar (normalmente texturas, pesos de vértices, etc.) con un lápiz. La otra, sin duda, son los ratones 3D. Y, en la industria de estos últimos, una marca destaca por encima del resto: 3Dconnexion. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre el SpaceMouse Wireless.

SpaceMouse Wireless es la versión inalámbrica (de hecho es el primer ratón 3D inalámbrico del mundo) del famoso SpaceNavigator. Se trata de un ratón 3D que pone en la palma de nuestra mano una total libertad de movimientos para que podamos movernos dentro de una escena 3D como si estuviéramos dentro. El ratón es compatible con una gran cantidad de programas, prácticamente cualquier software de diseño 3D, diseño industrial, arquitectura, etc., es susceptible de ser usado con la ayuda del ratón 3D. En nuestro caso, hemos realizado la review trabajando principalmente con Blender (programa de diseño 3D Open Source), Photoshop y Google Earth.

SpaceMouse con LEDs encendidos

Características

El SpaceMouse Wireless es básicamente un mecanismo que nos brinda 6 grados de libertad para realizar todo tipo de movimientos. Consiste en una cabeza basculante situada en una posición centrada que le permite desplazarse paralelo al plano XY tanto lateralmente como adelante y atrás, además de poder girar en torno al eje Z, al X y al Y, además de poder desplazarse arriba y abajo en el eje Z. Y, por supuesto, podemos combinar estos movimientos entre sí para definir todo tipo de trayectorias “imposibles” en el espacio.

Lo primero que llama la atención, además del más que atractivo diseño del ratón (ganador del Premio de Diseño IF 2014 Design Award) es su peso. En un primer momento podemos pensar que es excesivo (427 gramos), pero en realidad no lo es. Y es que estos ratones, a diferencia de los tradicionales, no tienen que desplazarse de su posición en la mesa… de hecho, todo lo contrario: interesa que estén fijos en ella, porque tendremos que mover la cabeza del ratón sin que el cuerpo se mueva. Por eso, conviene que el ratón sea pesado, y que su superficie de contacto con la mesa presente la cantidad adecuada de goma para no resbalar. El SpaceMouse Wireless cumple todo esto.

Repasando su exterior, nos encontramos con la cabeza basculante y la base, y entre ambos un surco (que permite el movimiento de la cabeza) que deja ver el elegante color azul de los LED’s del ratón cuando lo encendemos (aunque después se apagan para ahorrar batería). En el frontal, tenemos además un LED verde que nos indica que hemos encendido el ratón, bajo el logo de la compañía. A derecha e izquierda contamos con sendos botones configurables para realizar distintas acciones en el programa que estemos manejando. Por último, en la parte trasera encontramos la conexión microUSB para recargar el ratón.

delantera y trasera

Y, entrando en detalle sobre la batería, hay que decir que el rendimiento de ésta es sobresaliente. Las especificaciones oficiales nos dicen que puede aguantar hasta un mes entre recargas, si se usa durante 8 horas al día, 5 días a la semana. Se trata de una batería interna de litio, que podemos recargar a través de conexión microUSB. Y, por supuesto, podemos seguir utilizando el ratón mientras se recarga, porque el trabajo no puede esperar.

Instalación

En lo relativo al apartado inalámbrico, utiliza una conexión de 2’4 GHz, gracias a un adaptador USB de mínimas dimensiones de 3Dconnexion que conectaremos al ordenador. Su configuración es muy sencilla: no tendremos más que instalar los drivers incluidos en el CD que acompaña al ratón (que, a su vez, podrán comprobar si existe alguna versión más reciente on-line), y conectar el adaptador USB.

Hecho esto, estaremos listos para usar el SpaceMouse Wireless. Simplemente tendremos que situarlo en nuestra mesa en una posición estable, y asegurarnos de que no se mueve fácilmente de su sitio.

Uso del ratón

Ahora ya conocemos mejor el ratón SpaceMouse Wireless. ¡Es hora de jugar con él!

¿Cómo se usa un ratón 3D? Bueno, si nunca has usado uno, lo primero que tienes que saber es que se utilizan (normalmente) con la mano izquierda. Esto hace que tengas libre la mano derecha para utilizar el ratón convencional. Usando ambas manos, una para cada ratón, puedes combinar la libertad de movimiento con la posibilidad de actuar.

Trabajando en Blender

Hay que decir que es necesario un tiempo para acostumbrarse a usar un ratón 3D. Para ayudarte en esa práctica, es recomendable realizar el tutorial que se instala con los drivers del SpaceMouse, que te enseñará cómo responde el ratón a los movimientos de cada eje. Además, podrás configurar éstos con la sensibilidad adecuada en función de tus movimientos, así como cambiar el sentido de cada eje. Es importante que configures estos aspectos de forma que te sientas cómodo con ellos, porque de esto dependerá en gran medida tu destreza con el SpaceMouse.

En Blender, hemos podido comprobar que el movimiento del ratón es tremendamente fluido. Si bien es cierto que Blender facilita el centrar nuestra atención en los elementos que queramos (gracias a sus innumerables atajos de teclado que hacen muy práctico su uso), en ocasiones el poder navegar por la escena no es algo tan intuitivo. Ahí es donde juega un papel fundamental el SpaceMouse. Probablemente, si tuviéramos que elegir dos aspectos en los que el uso del ratón 3D supone una ventaja absoluta, sería a la hora de previsualizar trayectorias de cámara, y de observar con detalle partes concretas de un objeto.

  • La trayectoria de la cámara podemos simularla con un ratón tradicional a duras penas. Es necesario, para realizar esta simulación con más fidelidad, crear una cámara y definirle varios puntos clave de posición y rotación, si queremos observar una trayectoria fluida. El inconveniente es que si queremos modificar la trayectoria sobre la marcha, necesitamos modificar esos puntos. Sin embargo, usando un ratón 3D, es inmediato el poder movernos por la escena con la orientación y posición que queramos, y a la velocidad que deseemos, en cualquier momento sin prefijar ningún punto.
  • En cuanto a la posibilidad de observar con detalle primeros planos de partes concretas de un objeto, esto sí que podemos realizarlo con el ratón, aunque es fácil perder la referencia global de dónde estamos o la proporción con respecto al resto de la escena. Es muy habitual en Blender usar la tecla del teclado número “.” (punto) para centrar la cámara en la selección, pero ese cambio de vista se produce muy rápidamente, y si la escena tiene mucha superposición de “meshes” puede ser complicada la selección. Sin embargo, con el ratón 3D es tan fácil como girar nuestra muñeca como nos gustaría que lo hiciera la cámara (o el objeto, según lo tengamos configurado), llegando con comodidad incluso a bordes ocultos de un objeto, “asomándonos” allá donde queramos.

En cuanto a los botones laterales del SpaceMouse, como decimos nos ofrecen distintas opciones que podemos configurar. En el caso de Blender, el botón derecho nos da la opción de cambiar de vista o ajustar la imagen a la ventana, mientras que el botón izquierdo nos abre por ejemplo un teclado numérico o el acceso a las propiedades del ratón. Estas opciones parecen suficientes, ya que la función principal de este ratón es la del desplazamiento por la escena. Para un mayor número de posibilidades existen otros modelos superiores, como el SpaceMouse Pro o SpacePilot Pro.

SpaceMouse con LEDs apagados

En general, el rendimiento del ratón es más que sobresaliente. Pero si hubiera que nombrar algo que mejorar, serían los siguientes aspectos:

  • El recorrido de movimiento en cada eje es bastante corto. ¿Qué significa esto? Bien, teniendo en cuenta que cuanto más desplacemos/rotemos un eje más rápido será el movimiento que observemos en la imagen, realmente hay un margen muy reducido de movimiento en los ejes para ir del desplazamiento más lento al más rápido. Esto se traduce en que en ocasiones sea difícil controlar con precisión ese movimiento. En cualquier caso, podemos modificar la sensibilidad de los ejes para ajustar este aspecto, aunque un poco más de recorrido quizá mejoraría la experiencia de uso.
  • Por otra parte, es complicado realizar un movimiento sólo en uno de los ejes. Cualquier mínima variación que nuestra mano realice en otro eje (porque no es fácil moverse con absoluta perfección sólo en uno de ellos) se traducirá en que el movimiento no era el que esperábamos. El ratón realmente es un dispositivo muy sensible, por lo que necesitaremos práctica para perfeccionar nuestros movimientos. Quizá si hubiera algún leve “tope” en los ejes que facilitara el mantenerse en ellos sin salirse, pero que permitiera ser sobrepasado con un ligero movimiento, mejoraría la experiencia, aunque por otra parte esto podría no ser del agrado de usuarios que busquen un movimiento absolutamente preciso, por lo que es cuestión de gustos.

Hay que decir que, en nuestras pruebas, después de dos semanas de un uso normal al ratón, no se ha gastado ni el 40% de su batería, por lo que realmente su autonomía hace que nos olvidemos de cargarlo fácilmente por un mes. Se trata de uno de esos dispositivos en los que viene bien prescindir del cable, porque, a pesar de que no necesitemos moverlo (y, por tanto, no nos estorbe demasiado el cable), tampoco necesitamos el cable, ya que la optimización en la transmisión de datos y en la eficiencia de los sensores de los ejes reduce al mínimo el consumo de batería, permitiéndonos trabajar de manera inalámbrica durante semanas.

Resumen

¿Estás pensando en comprarte un ratón 3D? Nuestra recomendación es que, si eres un usuario doméstico, o un usuario profesional que no requiera de funcionalidades muy avanzadas en el ratón, el SpaceMouse Wireless es la opción más recomendable. Es un ratón compacto, muy muy estable, extremadamente preciso, y con una autonomía que hará que te olvides de que no tiene cable. Esto, unido a su diseño y a la compatibilidad con todo tipo de aplicaciones, hacen de él un compañero de trabajo genial. Además, es compatible con Windows, Mac OS X y Linux, por lo que no deberías tener ningún problema al usarlo con tu equipo.

Su precio en la web de 3Dconnexion es de 153,51€, IVA y envío incluidos, lo que lo deja al alcance del usuario doméstico (y profesional, por supuesto). Créenos, en cuanto lo tienes en tu mano, te das cuenta de que cada euro que pagas por él está más que justificado.

Puntos positivos

  • Construcción
  • Comportamiento inalámbrico
  • Autonomía
  • Diseño
  • Funcionamiento
  • Precisión
  • Precio

Puntos a mejorar

  • Recorrido de los ejes algo corto
  • Dificultad inicial de mantener un movimiento sólo en un eje

Enlaces

SpaceMouse Wireless

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